Adam Wainwright Se Lesiona “Talón de Aquiles”

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El pasado 27 de abril, el as de los Cardenales de San Luis, Adam Wainwright, se lesiona al sufrir un desgarre del tendón de Aquiles izquierdo. La lesión ocurrió cuando tomaba un turno al bate en un juego ante los Cerveceros de Milwaukee. Todo esto es lamentable, ya que es la segunda vez que sufre una fuerte lesión en su carrera Wainwright. Recordamos que perdió la campaña de 2011 tras someterse a una cirugía reconstructiva del codo derecho. Después de eso, el hombre vino con mucho vigor y produjo excelentes temporadas: 14-13, 3.94 en 2012, 19-9, 2.94 en 2013, y 20-9, 2.38 en 2014. Este año comenzó con 2-1, 1.44 cuando sufrió esta segunda lesión de envergadura.

Todo esto ha causado una conmoción, similar a la lesión que sufriera Buster Posey el 25 de mayo de 2011, siendo la de él diferente. En su posición de catcher absorbió ese día una fuerte colisión en la goma cuando Scott Cousins, Marlins, anotó la carrera que puso adelante a su equipo en la 12da entrada, y eventualmente le dio la victoria a Florida ante los Gigantes 7 a 6. Posey perdió el resto de la temporada al sufrir ruptura de ligamento en su rodilla izquierda, pierna y tobillo. Recordamos que el gerente general Brian R. Sabean, en un momento de ira dijo: “Sino juega un encuentro más en su vida Scott Cousins, me importaría un pito (…)”.

Volviendo a la lesión de Wainwright en el talón de Aquiles, ahora piden muchos colegas que se instituya el bateador DESIGNADO en toda las Grandes Ligas. Por Dios, estos muchachos son atletas que deben saber correr las bases. Un lanzador se puede lesionar si NO sabe correr bien las bases o hacer una jugada, algo que debería hacer todos los días, especialmente hoy que se juegan muchos encuentros INTERLIGAS. De por sí, Adam Wainwright ha jugado toda su vida en la Liga Nacional con los Cardenales de San Luis. Por lo consiguiente, debería conocer mucho mejor esta práctica del bateo y corrido, que es uno de sus ejercicios fundamentales para fortalecer sus piernas. Es por eso que practicar el bateo y correr las bases más a menudo no sólo fortalecería las piernas de los pitchers, sino los enseñaría a hacer las cosas mejor. Claro, no tienen que hacerlo con la sobriedad y agilidad de un José Altuve, sino suave, de una manera moderada.

Citamos un hecho más reciente de la forma cómo se lesionó un lanzador. El 24 de julio de 2013, en un juego en Citi Field, el pitcher Tim Hudson, Bravos de Atlanta, en el 8vo inning fue a cubrir primera base. Al llegar y recibir el disparo del inicialista, se le resbaló el pie cuando fue a ponerlo encima de la almohadilla, quedando así expuesta su extremidad. Para mala suerte, Eric Young, Mets de Nueva York no pudo evitar pisarle el tobillo. ¡Ayyy! Fractura, pierde el resto de la temporada. Como verán, estas cosas ocurren y seguirán ocurriendo. Quizás se eliminen a la medida que los pitchers practiquen más sus funciones además de lanzar, ya que a veces la premura de hacer las cosas hace cometer errores. Entonces, por el hecho de que se haya lesionado Hudson hay que pedirle al lanzador que “NO pueda fildear toques de bola, NO pueda ir a cubrir la primera base. Ah, si un roletazo va por el montículo, “déjalo pasar”. Hmm! Señores, los lanzadores son atletas, deben aprender a movilizarse, a protegerse, a correr las bases y saber deslizarse en las bases modernamente.

¡El reverso de la moneda! Si algún día se decide instituir el bateador DESIGNADO, está bien, pero el riesgo de fildear toques, correr a cubrir primera base, defenderse del roletazo o línea candente que va en rumbo al montículo está ahí. Por ahora la SOLUCION es que se entrenen bien. De por sí, dentro de sus ejercicios habituales, correr las bases comedidamente, practicar a menudo el fildeo de toque de bolas, etc. De hecho, hay que practicar las cosas que se deben hacer y estar preparado para lo improvisto. Justamente, aquella que tiene que hacer el pitcher luego de realizar un lanzamiento; salir a buscar la esférica si es el que tiene mejor oportunidad de hacer la jugada para buscar el out que lo beneficiaría a él más que a ningún otro. 

RESUMIENDO, el béisbol es un juego de hombres, no de nenas que se la pasan haciéndose la manicure todo el día. El ejercicio que haga el lanzador siempre le beneficiará para tener más éxito en su posición.

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