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Sammy Sosa
puede llenar el Camden Yard de Baltimore
No es el hombre que revitalizó el béisbol cuando
estableció aquella memorable competencia de
cuadrangulares con Mark McGwire en 1998, pero su
bate es aún respetable. Su conducta no ha sido
la más apropiada con el asunto del corcho y su
retiro del estadio luego de la descalificación
de los Cachorros, pero Sammy Sosa puede, con su
llegada al Camden Yard de Baltimore, completar
una tórrida ofensiva, que pueda al menos poner a
disfrutar su fanaticada, aunque sin pretenciones
inmediatas de clasificación. El pelotero
dominicano está a un paso de jugar para los
Orioles en caso de que pase los exámenes físicos
y él no se acoja a su derecho de no cambio. De
acuerdo a los términos hasta ahora convenidos,
los Cachorros deberán pagar una parte del
salario del toletero dominicano, que se calcula
sería de unos 17 millones de dólares en esta
temporada. A cambio del dominicano, los
Cachorros recibirían al segunda base Jerry
Hairston hijo y por lo menos a dos jugadores de
ligas menores.
Al agregar a Sammy Sosa a un orden al bate de
por sí formidable, los Orioles de Baltimore
podrán rescatar un receso de temporada
decepcionante y le darían a su joven cuerpo de
lanzadores un mayor margen de error. Sin
embargo, los Orioles ya contemplan una
alineación con Sosa como cuarto bate, detrás del
venezolano Melvin Mora y su compatriota Miguel
Tejada, y adelante del cubano Rafael Palmeiro y
el boricua Javy López. Sosa bateó para .253 de
promedio en el 2004, se ponchó en 133 ocasiones,
se perdió un mes de actividad debido a una
lesión en la espalda y por primera ven en una
década no remolcó al menos 100 carreras. Sin
embargo, bateó 35 cuadrangulares más que
cualquier otro pelotero de los Orioles.
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