Cachorros De Chicago Buscan Romper Ese Maleficio De La “Cabra”

History

En este 2015 se cumplirán 107 años desde que los Cachorros de Chicago ganaron su segunda y última Serie Mundial. Desde ese entonces no han podido repetir. De hecho, fueron los primeros en ganar dos clásicos de otoño seguido, 1907 y 1908, ambos ante los Tigres de Detroit. Por coincidencia, la última vez que estuvieron en la gran fiesta en 1945 fue también ante Detroit, perdiendo en siete juegos.

A pesar de la ausencia de 69 años en estos clásicos de los clásicos, la afición del norte de Chicago ha sido muy fiel a sus Cachorros, por años han colmado el Wrigley Field y hasta la vecindad vive y ve los juegos a través de los edificios en los alrededores del histórico parque. La tradición beisbolera en esa parte de Chicago ha sido extraordinaria desde que se creó esta franquicia en 1876, año que se inauguró la Liga Nacional. De hecho, los Cachorros es el único equipo que ha jugado todos los años desde su inicio. Originalmente su nombre eran los “Calcetines Blancos”. Luego a partir de 1903 cambiaron a “Cachorros”.

Ya como Cachorros de Chicago (Chicago Cubs), parece algo insólito que una tradición tan arraiga, un equipo que nunca ha dejado de jugar desde su creación y con tantos excelentes jugadores que han pasado por sus filas no hayan ganado más Series Mundiales desde 1908. Se torna difícil de creerlo, pero es una realidad. La última Serie Mundial que participaron fue ese 1945. Por cierto que ese año finalizaba la II Guerra Mundial, por lo consiguiente se restringieron los viajes. Se jugaron los tres primeros juegos en Detroit y los cuatro en Chicago. Los Cachorros ganaron dos de tres en la ciudad de los automóviles. Al trasladarle la serie a la ciudad de los vientos, en el primer juego un tal Billy Sianis, dueño de un pequeño barcito en cerca del estadio, tenía dos boletos para entrar al clásico otoñal y uno de ellos lo utilizó para “Murphy”, una cabra que rescató de la muerte tras caer de un camión que pasaba por su local. Ambos entradas eran para los asientos detrás del plato, las mejores del Wrigley Field. Ellos llegan a ese memorable cuarto juego, y los fanáticos primero se ríen al ver a Sianis entrar con la cabra, la cual estaba muy bien ataviada con un suéter que tenía en letras bordadas en inglés “We got Detroit’s goat” (Tenemos a Detroit por el cuello). Lo cierto del caso fue que los aficionados alrededor protestaron la presencia de “Murphy”, argumentando que el olor de la mascota era repugnante. La protesta llegó a los de seguridad, estos vinieron y obligaron a Sianis que desalojara el estadio y se fuera con su bestia (¡Meeeee!). Más vale, al salir Sianis con “Murphy”, éste les echó las cuarenta mil maldiciones a los Cachorros, “¡Que nunca jamás ganaría ni irían a una Serie Mundial!”. Lo cierto del caso es que ese maleficio ha perdurado por años. Pues, este año los Cachorros piensan romperlo de una vez por todas, y van por buen camino.

En 1984 los Cachorros parecían romper ese maleficio ya que fueron a la postemporada. Para ese entonces ya se había creado las Series de Campeonatos, evento que se instituyó en 1969. Pues, a partir de ese año hasta 1984 se jugaba al mejor de cinco. Resultó ser que en ese año los Cachorros ganaron sus dos primeros juegos en casa ante los Padres de San Diego, sólo para perder los tres juegos restantes en la casa del oponente. El formato de ese entonces era los dos primeros juegos en un lugar y los otros tres en el otro. Los Cachorros estuvieron muy cerca y contaban con un equipo con futuro para años venideros. De hecho, las Grandes Ligas los obligaron al año siguiente a que le pusieran luz artificial al Wrigley Field, el único parque que no contaba con alumbrado eléctrico.

A pesar de no haber ganada  por más de 100 años los Cachorros cuentan con una de las fanaticadas más grandes en América. Muchos se preguntamos qué pasa que este equipo nunca logra ganar, ha tenido en sus filas a grandes jugadores, Hank Wilson, Ernie Banks, Billy Williams, Ron Santo, Ferguson Jenkins, Andre Dawson, Rick Sutcliffe, Greg Maddux, Ryan Sandberg, Sammy Sosa, Mark Grace, y otros que han contratado para solidificar el equipo, pero aun así no han logrado romper ese maleficio de la “Cabra”.

En 2003 estuvieron cerca de llegar, tenía 3 ganados y 2 perdidos ante los Marlins de Florida (hoy de Miami), una victoria más e iban a la Serie Mundial. Ese  sexto juego los Cachorros ganaban 3-0, cuando en la octava entrada, luego de sacar el primer out, se produjo algo impredecible. Un foul de Luis Castillo a la banda izquierda parecía que la capturaba el jardinero Moisés Alou, éste da un salto pero un fanático (Steve Bartman) interfiera y la quita la pelota. Fatal, Castillo continuó bateando, recibe boleto y luego de eso se desató un inning de 8 carreras, para que los Cachorros perdieran el juego 8 a 3. Al siguiente volvieron a perder y así se les esfumó su ida a la Serie Mundial, y pensar que estuvieron a cinco outs de lograrlo.

Los Cachorros, luego de ganar en 1907 y 1908, han caído siete veces en las Series Mundiales: ante los Atléticos de Philadelphia (1910), Medias Rojas de Boston (1918), otra vez contra los Atléticos en 1929, contra los Yankees de New York en 1932 y 1938, y ante los Tigres de Detroit en 1935 y 1945.

¿Se romperá el maleficio de la cabra?

Bien, este año pudiera ser, cuentan con un excelente estratega en la persona de Joe Maddon, amante de las jugadas sorpresivas, los “squeeze play”, esa jugada de cuña que trae la carrera del triunfo a la goma, amén de contar con jugadores bastantes jóvenes como Kris Bryan, Addison Russell, Starlin Castro, Anthony Rizzo, Kyle Schwarber, Jorge Soler, Dexter Fowler, Héctor Rendón, Jake Arrieta, éste último seguro ganador del Cy Young de la Liga Nacional, y así como otros que han hecho de estos Cachorros de 2015 un equipo con óptimas oportunidades de alzarse con el gran trofeo de la Serie Mundial.

0 Comments