Fallece Minnie Miñoso, El Primer Negro Latino en MLB

History

Minnie Miñoso in 1956 Batting for the Chicago Whitesox

El 1ro de marzo de 2015, recibimos la triste noticia del fallecimiento del cubano Minnie Miñoso, uno de los grandes jugadores latinos del béisbol de todos los tiempos. En 1949 se convirtió en el primer jugador hispano de la raza negra en jugar en las Grandes Ligas, al debutar el 19 de abril con los Indios de Cleveland. Su actuación fue efímera, ya que apenas consumió 16 turnos ese año. Recordamos que aún estaba arraigado ese racismo contra el negro. Justamente, había sido apenas el 15 de abril de 1947 cuando Jackie Robinson había roto esa barrera racial al debutar con los Dodgers de Brooklyn (hoy de Los Ángeles).

Al concluir la temporada de 1950 con los Padres de San Diego, equipo AAA de los Indios de Cleveland en ese entonces, donde Miñoso quedó con números sorprendentes, acabando con la liga: líder en hits 203, dobles 40, impulsadas y bateó .339, los Medias Blancas de Chicago lo adquieren. El cubano debuta el 1ro de mayo de 1951 con ellos, y en su primer turno al bate conecta cuadrangular ante el lanzador de los Yankees Vic Raschi, comenzado así una década de gloria, convirtiéndose en el mejor jugador latino en los 50, por igual paso a ser uno de los estelares del big show en esa era dorada. Miñoso jugó 12 de sus 17 campañas de MLB en Chicago, bateando .304, con 135 jonrones y 808 empujadas para los patiblancos. En 1983, el equipo retiró su número 9. Luego a los años, pusieron una estatua de Miñoso en el U.S. Cellular Field, el nuevo nombre del Comiskey Park. La relación de Miñoso con los Medias Blancas fue siempre extraordinaria, un genuino ídolo para la fanaticada chicagoense.

Portriat of Minnie Minoso 1955 Chicago White Sox Uniform

Saturnino Orestes Armas Miñoso Arrieta (su nombre de pila), nació en un lugar llamado Finca La Lonja, del Perico en Matanzas, Cuba, un suburbio de La Habana. Muchos dicen que en 1923 otros 1925, lo cierto es que vivió una gran vida, muriendo a los 90 años aproximados. En 2012 tuve la dicha de departir con el primer astro hispano negro de las mayores, cuando estuvimos en la exaltación del Salón de la Fama Latino en Altos de Chavón, República Dominicana. Desayunamos juntos; estuvieron en presentes en esa mañana para la historia, Tom Lasorda, Rafael Avila, Pat Gillick, entre otros, y la pasamos súper bien. Recordamos en esa oportunidad de sus dos Series del Caribe ganadas con los Tigres de Marianao, 1957 y 1958, siendo el primer equipo en conquistar ese evento en años seguidos. También, de sus grandes años en Chicago jugando junto a Alfonso “Chico” Carrasquel. Precisamente, en 1951, Chico fue el primer Latino en participar en un Juego de Estrellas, y durante ese juego, en el 6to inning Miñoso vino a batear de emergente por él. En ese 1951, Miñoso terminó con promedio de bateo de .326. Lideró la Liga Americana en triples con 14 y bases robadas con 31. Números para ser elegido el Novato del Año de la Liga Americana. Pero, como solía ocurrir en la época, le dieron el premio a Gil McDougald, quien tuvo números inferiores, pero jugaba para los Yankees de Nueva York. Ah, y era blanquito. ¡Hmm!

Miñoso jugó la mayor parte de su carrera custodiando el jardín izquierdo. En 1957 fue el primer Latino en ganarse un Guante de Oro. Ese año se creó el premio y se dio uno a toda las Grandes Ligas, en 1958 comenzó a darse en ambas ligas. El cubano es apenas uno de dos jugadores en jugar en un encuentro de Grandes Ligas en cinco décadas diferentes. Tuvo su último hit en 1976 a la edad de 53 años y se fue de 2-0 en 1980 en un juego con los Medias Blancas, organización que trató afanosamente durante años de lograr el ingreso del cubano al Salón de la Fama de Cooperstown. “Cuando yo veía jugar a Minnie Miñoso, siempre pensé que estaba viendo a un jugador del Salón de la Fama”, dijo el dueño de los Medias Blancas, Jerry Reinsdorf. “Nunca entendí por qué Minnie no fue elegido”. Miñoso jugó en la Época Dorada del béisbol, años difíciles para el jugador de la raza negra, especialmente en el trato que les daban en la ruta; en hoteles, restaurantes, etc. Muchos no podían quedarse en el mismo hotel sino en casas de familia de la raza negra. “Durante mis primeros años en las Mayores mis oídos escucharon cosas terribles, pero dije que todo me entrara por un oído y me saliera por el otro”. Acotó Miñoso, que supo sobrellevar la época. El hombre lo hacía de todo: corría, fildeaba, bateaba con poder, podía tocar y robarse bases, fue un jugador emocionante con una pimienta muy especial. Fue seleccionado a nueve Juegos de Estrellas y ganó tres Guantes de Oro. Asimismo, conservó por muchos años el récord de ser el jugador más golpeado por lanzamientos, con 192. “No era fácil, y muchos de ellos fueron evidentemente intencionales, pero yo como si nada recibía mi pelotazo y me iba a primera”. Dijo Miñoso. Terminó su carrera con promedio de .298 (6.579-AB, 1.963-H), tres veces lideró la Liga Americana en triples, una en dobles, una en hits y tres veces en bases estafadas. Orestes “Minnie” Miñoso se fue, pero nos dejó un legado. El primero de los nuestros de pura sangre africana, pero nacido en la perlas de las Antillas, en jugar en el mejor béisbol del mundo, y lo hizo con creces. Mi negro, que Dios te tenga en la gloria. Amén.

Minnie Minoso and Haywood Sullivan in 1961

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