Las Series del Caribe

History

La Serie del Caribe es la única actividad en el mundo que une a ligas de béisbol profesional de distintas naciones jugando entre sí para proclamarse campeones de su región. Tras concluir el torneo de cada una de cuatro naciones, que componen hoy en día la Confederación del Caribe, los ojos del Caribe y del mundo se enfocan en este clásico que presenta un béisbol de calidad.

En 2011 la Serie del Caribe se realizará en Mayagüez, Puerto Rico, siendo su escenario el recién inaugurado parque de béisbol “Isidoro García”, una instalación que se construyó como parte del Polideportivo de Mayagüez para montar los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2010.

Puerto Rico es uno de los fundadores de la Serie del Caribe, junto con Cuba, Panamá y Venezuela, este último fue la gestó la creación de este magno evento caribeño en 1949, el cual incluye hoy a la Liga del Pacífico de México y la Liga de República Dominicana. Esta será Serie del Caribe la número 53, de la cuales 12 se jugaron en la Primera Etapa de 1949 a 1960. Luego de un receso imprevisto de nueve años, Venezuela una vez más fue la pionera para el regreso la Serie del Caribe. La Segunda Etapa comenzó justamente en Caracas, Venezuela, en febrero de 1970.

Pocos eventos latinoamericanos pueden vanagloriarse de haber cumplido casi medio siglo, un hecho que resulta más significativo cuando se enumeran las dificultades que han sido superadas durante ese largo período de tiempo. Hubo momentos en que justificadamente se temió por su desaparición; pero siempre surgieron soluciones que han hecho posible su permanencia.

Para buscar las raíces de estos torneos anuales hay que remontarse al mes de octubre 1945, cuando Branch Rickey firmó a Jackie Robinson asignándolo a los Royals de Montreal en las ligas menores, poniendo término a la detestable discriminación racial en el béisbol profesional. Hasta entonces las ligas invernales latinoamericanas se nutrían básicamente de jugadores afroamericanos y la apertura iniciada por el gerente general de los Dodgers de Brooklyn significaba el eventual control de las figuras estelares, un hecho que limitaría el material humano que por largos años había sido el mercado natural caribeño.

El 18 de octubre del 1946, se inauguró en Caracas, Venezuela, la primera Serie Interamericana, idea del comerciante venezolano Jesús Corao. Esta serie se jugaba por un mes y los equipos que competían eran: Sultanes de Monterrey, México; All Cubans, Cuba; Bushwicks, Estados Unidos; y Cervecería Caracas, Venezuela. Entre las estrellas negras que actuaron en esos clásico, el aficionado pudo ver a figuras como Jackie Robinson, Parnell Woods, Buck Leonard, Quincey Trouppe, Roy Campanella, Marvin Barrer, Sam Jethroe, William Anderson, cuya actuación nunca olvidan los venezolanos de los años cuarenta.

Este rotundo éxito de la Serie Interamericana entusiasmó a los empresarios venezolanos Oscar Prieto y Pablo Morales, quienes idearon la creación de la Serie del Caribe. Prieto y Morales presentaron la idea en Miami ante una convención de la Confederación de Béisbol del Caribe, conformada por Cuba, Panamá, Puerto Rico y Venezuela. El 21 de agosto de 1948 en La Habana, Cuba, se firmó el acuerdo para crear la Serie del Caribe. La estructuración de este bloque se concibió para defender los intereses de esos cuatro circuitos caribeños que en aquellos días celebraban torneos invernales. Se acordó celebrar una serie anual, rotando la sede y se escogió la ciudad de La Habana para escenificar la primera en febrero de 1949, señalándose la segunda para San Juan, para continuar con Caracas y finalizar la ronda en Ciudad Panamá. Un formato de 12 juegos, enfrentándose cada equipo dos veces a sus rivales, fue el seleccionado para jugar el torneo.

¡PRIMERA ETAPA! Los equipos de Venezuela (Cervecería Caracas), Panamá (Refresqueros de Spur Cola), Puerto Rico (Indios de Mayagüez) y Cuba (Alacranes del Almendares) conformaron la cuarteta que dio inicio a este clásico caribeño. El primer juego se realizó el domingo 20 de febrero de 1949, en el Estadio del Cerro, hoy conocido como Estadio Latinoamericano, entre Panamá y Puerto Rico. La ceremonia del primer lanzamiento la hizo el Presidente de la Asociación Nacional de Ligas Menores de Estados Unidos de Norteamérica, George Trautman. En la segunda tanda se midieron Venezuela y Cuba. El primer hit del evento lo dio el norteamericano Leon Treadway del Spur Cola, a su compatriota Wilmer Fields del Mayagüez. En ese juego inaugural Spur Cola derrotó a Mayagüez con pizarra de 13 a 9. En el segundo encuentro Cuba masacró a Venezuela con pizarra de 16 carreras a 1. La única anotación venezolana la produjo Dalmiro Finol con el primer jonrón de estos clásicos, siendo la víctima el cubano Conrado Marrero del Almendares. El “Goajiro” Marrero lanzó toda la ruta para llevarse la victoria. Los Alacranes del Almendares conquistaron ese primer evento invictos, seis victorias. El lanzador del Almendares, el cubano Agapito Mayor, fue premiado como el Más Valioso, al obtener tres victorias, récord que prevalece en Series del Caribe. El Cervecería Caracas con puros criollos quedó de subcampeón. Cuba barrió la Serie con ofensivas de 11, 13 y 16 anotaciones, una blanqueada de Eddie Wright, tres juegos ganados por Agapito Mayor y 11 carreras remolcadas de Monte Irvin.

Esa histórica primera etapa, que proporcionó sólidas raíces al evento al lograrse éxitos rotundos cada año, terminó abruptamente en 1960, cuando la Liga Cubana se vio imposibilitada de cumplir el compromiso de celebrar el clásico de 1961, presionada por el nuevo sistema de gobierno que habían asumido el poder en 1959 y que eventualmente erradicaron los deportes profesionales.

De aquellas Series queda el recuerdo de proezas individuales que contribuyeron a glorificarlas, creando la mística que hace posible la leyenda. Después de diez años de haber desaparecido la Serie del Caribe volvió a la vida, en gran parte a las gratas memorias que dejaron las 12 celebradas durante el periodo comprendido entre 1949 y 1960. Las tres victorias obtenidas por el lanzador cubano Agapito Mayor desde el montículo del Almendares en la primera Serie del Caribe, una hazaña difícil de igualar; en 1950 el triunfo inesperado de los Licoreros de Carta Vieja de Panamá, equipo que en San Juan, Puerto Rico, quedó campeón al derrotar en un juego extra a los Criollos de Caguas; el astronómico promedio de .619 del cubano Lorenzo “Chiquitín” Cabrera (Habana) para ganar el campeonato de bateo en 1951 en Caracas; el juego sin hits ni carreras del norteamericano Tommy Fine (Habana) frente al equipo de Venezuela (Cervecería) en 1952 en Panamá; los cuatro cuadrangulares del legendario Willard Brown (Santurce) en La Habana en 1953; el memorable jonrón de Willie Mays (Santurce) en la undécima entrada para darle el triunfo a Puerto Rico, después de haber fallado en sus 12 primeros torneos durante la Serie de 1955 en Caracas; y los 17 ponches de Juan “Terín” Pizarro (Caguas) frente al conjunto de Panamá en 1958 en San Juan. Estos acontecimientos fueron momentos históricos de una cadena de acontecimientos que integraron el legado recogido por el Licenciado Rodrigo Otero Suro “Güigo” para hacer posible la reanudación de la Serie del Caribe en 1970.

En la década transcurrida entre una y otra etapa hubo algunos intentos frustrados por presentar torneos con la inclusión de dos equipos representativos del país sede; pero fue el visionario “Güigo” Otero Suro quien abrió exitosamente las puertas a una renovada Serie del Caribe. Convenciendo a los incrédulos que al principio se opusieron al proyecto, el respetado líder puertorriqueño agrupó en la Confederación a República Dominicana y a la Liga Invernal mexicana para llenar la ausencia dejada por Cuba y Panamá, formando un nuevo cuarteto.

SEGUNDA ETAPA. El parque de la Ciudad Universitaria en Caracas, Venezuela, fue el escenario del inicio de la segunda etapa de estos eventos en 1970. República Dominicana ya se había unido a la Federación para conformar el trío de naciones que jugó en esta Serie. Los dominicanos no habían figurado en la primera etapa de las Series del Caribe porque en esa época celebraban sus campeonatos durante el verano, sistema que posteriormente cambiaron en 1955, a raíz de la construcción de su nuevo estadio, Leonidas Trujillo, hoy Estadio Quisqueya. México se inició jugando en la Serie de 1971 en suelo puertorriqueño, país que se había integrado a la Confederación del Caribe a través de la Liga Mexicana del Pacífico. Muchos pensaron en un principio, que su incursión podía implicar riesgos de pérdidas económicas para los equipos visitantes cuando la Serie correspondiese a los aztecas, esto debido a su logística. Pero los hechos han demostrado que los temores eran infundados, al extremo de haber sido la Liga Mexicana la que rescató la Serie en un momento de crisis que puso en peligro su continuidad.

En ese sentido, esta segunda etapa de las Series del Caribe no ha sido tan estable como la primera, pero afortunadamente los problemas han podido resolverse y las más recientes han sido plenamente exitosas. En 1974, Venezuela no pudo asistir al torneo celebrado en México debido a un conflicto entre los dueños de equipos y los jugadores, y los anfitriones presentaron dos equipos. En 1981 el clásico, que estaba señalado para Caracas, fue cancelado por diferencias en cuanto a la participación económica de los jugadores. Y las dificultades financieras de parte de las naciones caribeñas en la década de los ochenta las llevaron a declinar las sedes, pero México siempre respondió y celebró en su tierra cinco de las once Series del Caribe jugadas entre 1978 y 1989.

¡MIAMI! En 1990 y 1991, se realizaron experimentos que fracasaron, cuando un grupo de inversionistas llevó el evento a la ciudad de Miami, presentándolo el primer año en el Orange Bowl, un estadio de Fútbol Americano, con unas dimensiones que oscilaba entre las 220 y 240 pies por el rightfield, a diferencia de los 325 y 375 pies de un parque normal de béisbol profesional. El segundo año se jugó en el destartalado Estadio Bobby Maduro, cuyo estadio se encontraba en una deprimente área de Miami. Esta mala experiencia hizo que se corrigieran los errores anteriores y se reorganizaran los países integrantes del evento.

¡MEXICO! De nuevo el país azteca saca la cara por el bienestar de la Serie del Caribe, montando dos series seguidas. En 1992 la sede fue la ciudad de Hermosillo, y en 1993 fue la ciudad de Mazatlán. En 1994 se regresa a la rotación original, las Series del Caribe habían recuperado la estabilidad. Ese año se jugó en Venezuela en el Estadio Alfonso “Chico” Carrasquel, ubicado en la ciudad balnearia de Puerto La Cruz, la cual tuvo un tremendo éxito. La Serie jugada en San Juan, Puerto Rico en 1995 tuvo asistencias excelentes y la participación de estelares jugadores, ávidos de jugar pelota ante la huelga de jugadores que paralizó el béisbol en Estados Unidos desde agosto de 1994 hasta entrado febrero de 1995. Tras esa Serie las confrontaciones de los monarcas de las ligas invernales han revivido la época romántica y goza cada día más de un excelente respaldo de la afición en todos los países participantes.

¡TELEVISION! En 1997 la Serie del Caribe empieza a televisarse al pueblo latinoamericano en los Estados Unidos gracias a la emprendedora gestión del empresario puertorriqueño Ralph Paniagua Jr., quien a través de Galavisión en los primeros años, tres años después por FOX Sports en Español, comenzó a traer una cobertura completa del clásico caribeño, cuyas transmisiones tuvieron mucho éxito. Hoy en día ESPN Deportes continúa esos primeros pasos, al trae las acciones por televisión a los Estados Unidos.

¡HECHOS MEMORABLES! Desde la reanudación de las Series del Caribe en 1970 se han archivado momentos estelares. En 1971, el jugador-mánager de los Tigres del Licey, Dominicana, Manuel Mota, ganó los honores del mánager invicto, jardinero central del equipo Todos Estrellas, líder de bateo, triples, y Jugador Más Valioso… El relevista dominicano de los Tigres del Licey, Federico “Chichí” Olivo, ponchó a Reggie Jackson y Elrod Hendricks para ganar el último juego y la Serie del Caribe de 1971, la primera serie ganada por República Dominicana… Rico Carty, jugando para los Tigres del Licey, conectó 5 jonrones en la Serie del Caribe de 1977, rompiéndole la marca de cuatro jonrones que tenía Willard Brown, Cangrejeros de Santurce, Puerto Rico, establecida en la serie de 1953… El norteamericano Mitchell Page, de los Navegantes del Magallanes, Venezuela, jonroneó en el noveno inning del sexto juego de la Serie del Caribe de 1979 para darle a Venezuela su segundo título de Series del Caribe, ambas para Magallanes… El 6 de febrero de 1980, en el Estadio Quisqueya de Santo Domingo, el venezolano Antonio Armas jonroneó con las bases llenas al grandeliga dominicano Mario Soto, Tigres del Licey, para que los Leones del Caracas vencieran a Licey 4 carreras a 2, negándole ese día la corona, algo que lograron los Tigres al siguiente día… El 5 de febrero de 1987 en Hermosillo, México, los Criollos de Caguas, Puerto Rico, implantaron récord de jonrones en un juego de Series del Caribe, con 8. Aún así perdieron el juego ante las Aguilas Cibaeñas 14 carreras a 13… ¡Insólito! En la Serie del Caribe de 1991, los Potros de Tijuana blanquearon a los Cardenales de Lara a pesar de haberles permitido 10 hits. Este tipo de “blanqueo” ha resultado, al igual que el No Hit No Run de Tommy Fine en 1953, una de las hazañas de mayor dificultad de lograr en la historia de las Series del Caribe… El 6 de febrero de 1995, Roberto Alomar, San Juan, Puerto Rico, bateó cinco hits ante los Azucareros, Dominicana, y al día siguiente ligó dos más en sus primeros turnos al bate para acumular 7 hits consecutivos, récord en Series del Caribe, hasta que fuera roto por Edgar González, Mazatlán (2006) con 8… El inolvidable “Equipo de ensueño” que presentó Puerto Rico en 1995 en San Juan, una constelación de súper estrellas de las Grandes Ligas, la alineación incluía del primero al noveno a Roberto Alomar, Edgar Martínez, Carlos Baerga, Carlos Delgado, Juan “Igor’ González, Rubén Sierra, Bernie Williams, Carmelo Martínez y Rey Sánchez… Y muchos más. La Serie del Caribe ha sido por años el evento máximo del béisbol en la PRIMAVERA en todo el mundo.

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