Ted Williams, Unos de Los Grandes Dentro de Los Grandes

History

Ted Williams es considerado uno de los grandes bateadores de las Grandes Ligas de todos los tiempos. Figúrense, terminó su carrera bateando .344, un promedio que para muchos es excelente en una temporada, pues él lo hizo en 19 años. No puso mejores números porque tuvo que ausentarse de las Mayores para defender a su país en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea, en total fueron cuatro años de combate, diríamos que en gran parte durante el primor de su carrera. Aun así dio 521 jonrones y remolcó 1.839 carreras.

Ted nació en San Diego, California, con el nombre de Teddy Samuel Williams, por su padre Samuel, nativo de Ardsley, New York. Su madre Micaela “May” Venzor era nativa del Paso, Texas, de descendencia españoles del país Vasco, cuyos padres se habían radicado en México, luego se mudaron a El Paso, posteriormente a San Diego, donde naciera Ted. El primer nombre “Ted” se lo pusieron por lo del expresidente Teddy Roosevelt. Su madre fue más conocida como May, ya que fue una trabajadora del Ejército de Salvación.

Desde que llegó Williams como novato con los Medias Rojas de Boston, llamó mucho la atención su disciplina a la hora de batear, no se iba con lanzamientos malos, una vista extraordinaria, por eso recibía muchos boletos. En su carrera de 19 años, registró 2,021 bases por bolas por 709 ponches. Su llegada a Boston en 1939 fue fenomenal, pero también contradictoria, comenzaron muy pronto sus contratiempos con la prensa, pues no quería decir nada de su vida privada. Eso le acarreó una antipatía de parte de los que escribían de béisbol, en especial, de los Medias Rojas. Sin embargo, su calidad de jugador acalló en parte esa prensa conflictiva. En su primer año impuso marca para novatos en carreras producidas, con 145. Su rival, un veterano de cuatro años, Joe DiMaggio, empujó 126 para los Yankees. Ted recibió la bicoca de 107 boletos y terminó con un promedio de .327. El novato de año, aunque todavía en la época no se daba el galardón. Dicho premio comenzó en 1947, siendo Jackie Robinson el primer acreedor.

En la temporada de 1941, faltando dos juegos para cerrar la campaña, Williams bateaba .3995535 ó sea .400 redondeado. El manager Joe Cronin le dijo que si quería podía descansar y terminar con ese promedio. La respuesta de Williams no se hizo esperar, diciendo: “Voy a jugar la doble cartelera contra los Atléticos”. Boston ganó el primero 12-11 y Ted se fue de 5-4, entre ellos su jonrón 37. El segundo y último encuentro de la temporada quedó 7-1 a favor de los Atléticos y Williams bateó de 3-2 con un doble, terminando con promedio de .406, y líder de bateo de la Liga Americana, conquistando la primera de sus seis coronas de bateo. De paso, ha sido el último en batear .400 en una temporada. Recordamos que perdió dos títulos de bateo, uno por milésimas. En 1949 ante George Kelly, Tigres de Detroit, que bateó .34291187, mientras Williams, .34275618. Muchos aseguran que a Kelly le dieron un par de infield hits (aparentes errores) para ir en contra de Williams. La otra corona que se le escapó fue por mero tecnicismo de la época. Eso ocurrió en la temporada de 1954, cuando el mexicano Beto Avila, ganó el título de bateo con .341, convirtiéndose en el primer latino en ganar ese departamento. La regla en ese entonces era que para ganar el título de bateo tenían que tener 400 turnos legales. Williams cerró con .346, pero le faltaron 14 turnos, ya que recibió 136 boletos. Al agregarle hipotéticamente esos turnos, es decir 14-0, su porcentaje bajaría a .332, no superando a Beto. Luego, en 1957 cambiaron la regla a “Apariciones al Plato.” Regla 9.22 (a) (Recodificada), la cual dice que un bateador necesita tener 3.1 apariciones al plato multiplicado por los 162 juegos de la temporada de Grandes Ligas, dándole 502 apariciones legales. Ese es el mínimo para clasificar por un título de bateo.

Yendo más allá de su carrera, hoy en día buscan colocarlo como latino por lo de la descendencia de su madre. Williams jamás habló español, fue un ciudadano de Estados Unidos, realizó algo que ningún pelotero ha hecho en toda la historia de sus guerras. En la II Guerra Mundial, fue instructor de vuelo en Pensacola, Florida, enseñando como volar el F40 Corsair. Estuvo tres años fuera del béisbol y fue reconocida su labor. Regresó precisamente en 1946, con números impresionantes con 38 jonrones, 123 carreras empujadas y fue líder en bases por bolas con 156 y sólo lo poncharon 24 veces. Esto, a pesar de que en esa temporada apareció la “Formación Williams”, que inventó el manager de los Indios de Cleveland, Lou Boudreau, moviendo el cuadro al lado derecho cuando bateara Ted sin gente en base. Fue un gran reto para el pelotero que se adaptó, acortó el swing y bateaba por la banda izquierda, y si el pitcher le ponía el lanzamiento pegado, se la sacaba de jonrón. Ted fue incontenible.

De nuevo en 1952 fue llamado al servicio activo y fue asignado al Escuadrón de Ataque de la Infantería VMF-311 en Corea. En Febrero 16, 1953, pasó tremendo susto cuando su avión fue impactado, estropeando su sistema hidráulico. Ted tuvo que aterrizar con mucha dificultad en la base aérea. Al llegar, le preguntaron por qué no usó el inyector para expulsarse de la nave. Respondió: “Si lo hago me arruino mis rodillas”. Era cierto, él siento alto, al ser expulsado hubiese arruinado su carrera. Tomó un riesgo muy bien calculado. Sin dudas, fue un gran patriota, un gran estadounidense. Siempre fue muy temperamental y a veces insensible, pero era generoso con los necesitados. Muchos aficionados dentro y fuera del béisbol, reconocieron los méritos de Williams, porque sirvió a su país en dos guerras diferentes.

Este célebre americano se retira en Septiembre 28, 1960, y lo hace como comenzó su carrera; dando cuadrangular en el Fenway Park en su último turno al bate y ante Jack Fisher, Orioles de Baltimore, en la victoria de Boston 5-4. Ese día concluyó su gloriosa carrera donde obtuvo innumerables campeonatos en los diferentes departamentos: seis coronas de bateo, dos triples coronas, cuatro veces lideró su liga en jonrones, cuatro en impulsadas, dos en dobles, cinco en anotadas, dos veces fue el jugador Más Valioso… y pare de contar.

En 1966 el “Splendid Splinter” fue exaltado al Salón de Fama de Cooperstown. Al igual que sus padres, fue muy humanitario y un gran patriota. Ese día en su discurso de aceptación, aprovechó para dar pedirle al Hall of Fame que reconociera a dos grandes jugadores de color de las Ligas Negras, el pitcher Satchel Paige y el catcher Josh Gibson, que no tuvieron la oportunidad de jugar en las Ligas Mayores en sus años jóvenes, o mejor dicho, el mundo blanco no tuvo la oportunidad de verlos en el mejor béisbol del mundo. Eso influyó mucho, ya que cinco años más tarde, ingresó en 1971 el pitcher Paige, Kansas City Monarchs. Luego, en 1972 el catcher Gibson, Homestead Grays. Ted Williams falleció el 5 de julio de 2002, en Inverness, Florida, a la edad de 83 años, dejándonos un gran legado, fue muy humanitario, un súper estrella y un gran patriota. ¡Paz a sus restos!

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